Atacado químico para hacer PCBs

Supongamos que hemos soldado todo lo soldable en placas preperforadas y estamos hartos de que queden pegotes, gastar estaño en cantidades mayores al presupuesto, tener problemas y equivocaciones en el diseño, además de que queda feo, horrible. ¡Es el momento de empezar a hacer PCBs como es debido!

Si bien no es tan sencillo las primeras veces, pronto vuestra técnica irá mejorando. Podéis buscar ejemplos en youtube buscando "atacado quimico pcb" o "pcb metodo planchado", cosas así, aunque ahora os voy a explicar lo teórico.

Bien, ya tenemos nuestro diseño de PCB, lo hemos diseñado o cogido de otra página, y tenemos el material, que puede ser una placa virgen normal:

En éste caso no tendremos más remedio que imprimir el diseño y pegarlo en la placa por el método del planchado. Muy divertido. Se trata de coger un papel muy satinado, os recomiendo usar hojas de revistas viejas, e imprimir el diseño (fijaos que ya venga con efecto espejo, ya que ahora le daremos la vuelta) en una impresora láser con mucha tinta. Ésto hará que con calor se despegue la tinta del papel. Limpiamos la placa bien como se muestra en la imagen, con estropajo y que no queden huellas. A continuación calentamos la plancha. Podemos utilizar una placa de cerámica o algo que no se queme para apoyar la placa, es importante que no se vaya a quemar cuando tenga la plancha encima mucho tiempo.

Con la plancha caliente, calentamos inicialmente la placa. Ni muy mucho, ni muy poco, cuidado que quema. A continuación, cogemos el diseño impreso y lo plantamos encima, con cuidado de no arrastrar porque puede que se quede pegado debido al calor, y ponemos la plancha encima otra vez. Hay gente, como veréis en los videos, que mueve la plancha apretando todos los sitios, es recomendable hacerlo siempre y cuando no arrastre nada de tinta o papel. Si es necesario, puedes utilizar un poco de agua para que la tinta se deshaga más fácilmente. Si en los primeros intentos no sale, no pasa nada, limpia la placa y vuelve a intentarlo con una nueva impresión. Una vez veas que las líneas de la tinta se empiecen a ver a través del papel, ya debe estar prácticamente listo. Coge una cubeta de agua y mete la placa con el papel dentro tal cual. Ahora deberás quitar el papel. Ésto se hace rascando con la yema del dedo, siempre dentro del agua o bajo el grifo si es necesario, con un poco de presión y sin rascar la tinta. Si llegado un punto ves que se te ha quedado un poco de tinta en el papel, puedes sacar la placa del agua y volver a la plancha. Se va a quedar algo así:

Puede ocurrir que entre las líneas se quede algo de papel, ése lo deberéis rascar como sea, no puede quedarse.

Éste método es muy casero y útil pero no sirve para placas complejas, ya que la tinta se expande debido al calor y podrían juntarse pistas. Si en un determinado momento veis que una pista tiene un pequeño error, podéis corregirlo con rotulador permanente.

También tenemos otro tipo de placas: las virgen negativas. Éstas se venden cubiertas de un film negro para proteger la capa negativa del sol y la luz en general. El circuito se imprime en un papel transparente, y se imprime en la placa mediante insolación, más tarde se revela con varios químicos, como las fotos hace unos años, en oscuridad casi total. Éste método no lo tengo claro pero es mejor para placas que requieran precisión, informaos.

Bien, pasemos al atacado químico.

Éste apartado conlleva riesgo debido al uso de químicos, ácidos y reacciones. Infórmate y protégete adecuadamente. Los menores no deben hacer ésto solos.

Es importante que la disolución esté a una temperatura de entre 20 y 50 grados, o no funcionará. Para hacerla utilizaremos salfuman (aguafuerte, ácido clorhídrico al 20%), agua oxigenada (peróxido de hidrógeno entre el 3 y el 9% de concentración), y agua común. Las proporciones son: 2 vasos de salfuman por cada vaso de agua oxigenada y vaso de agua. Es decir: 2 de salfuman, uno de agua y otro de agua oxigenada, multiplicado por el volumen que necesitéis para meter la placa. Entonces metéis la placa en la disolución (es mejor utilizar una cubeta y pinzas), y veréis que empieza a soltar gas, aseguraos de que la habitación está bien ventilada y apartad los morros, no lo respiréis. Si la reacción ocurre demasiado rápido puede comerse las pistas, así que si veis desaparecer el cobre muy rápido, añadid agua. Ocurrirá algo así:

Es normal que la disolución se vaya poniendo azul debido a la presencia de cobre.

Cuando haya desaparecido el cobre entre TODAS las pistas (no dejéis error), lo sacamos CON PINZAS y sin salpicar, y directamente a otra cubeta con agua. El ácido lo podéis guardar para otra ocasión, siempre en un bote de plástico bien aislado y tapado, hermético, con la identificación clara para no confundirlo. Cuando se ensucie y se haga viejo, cuidado con desecharlo en tuberías de cobre o metal que pueda reaccionar, en éste caso se debe NEUTRALIZAR por si queda algo de ácido, para lo que se suele utilizar bicarbonato de sodio o sosa. Otra opción amigable con el medio ambiente (aunque compleja) es la electrólisis, mediante la cual recuperamos el ácido limpio y el cobre en forma sólida. Deberéis investigar un poco sobre éstas dos opciones.

Habréis visto entonces que se quedan sólo pistas con tinta y pelos de papel. Ahora cogemos el estropajo, y frotamos fuerte bajo el grifo (no demasiado...) hasta que desaparezca la tinta. Y ya tenemos nuestra placa:

Después, el tema de perforar ya es cosa vuestra. Se recomiendan taladros de 1mm para agujeros normales y de 2mm para alimentación, conexiones exteriores, etc... También depende de las características de cada componente. ¡Mucho ánimo y suerte!

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